miércoles, 19 de septiembre de 2018

¿Cómo tener energía durante todo el día? La clave del éxito si estás volviendo a la rutina




A todos nos cuesta volver de vacaciones y retomar las clases, empleos y demás obligaciones en el mes de septiembre. Aunque haya pasado ya medio mes, ¿sigues notando que te falta energía a lo largo del día? ¿te cuesta levantarte de la cama? Tal vez has adquirido un hábito poco saludable.

Según la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA) afirma que, dado que no hay un único alimento completo -excepto la leche materna para el bebé- todos necesitamos una alimentación lo suficientemente variada que nos garantice un aporte nutritivo adecuado. Es importante consumir alimentos de todos los grupos -alimentos formadores, energéticos o reguladores-, y dentro de cada grupo, la mayor variedad posible, puesto que cada alimento es único y rico en determinados nutrientes además de otros componentes no nutritivos beneficiosos para la salud.

A continuación, hablaremos de los grupos de alimentos básicos que necesitamos:
  •  Alimentos formadores. Permiten el crecimiento, el desarrollo y el mantenimiento de las estructuras de nuestro cuerpo: músculos, vísceras, huesos… se trata de alimentos ricos en proteínas, como la carne, el pescado, las legumbres o frutos secos.
  •  Alimentos energéticos. Permiten el funcionamiento normal de nuestro organismo al aportar el ‘combustible’ necesario para todas nuestras actividades cotidianas: trabajar, estudiar, descansar, digerir los alimentos, etc. Son los carbohidratos y las grasas, como la pasta, el pan o el aceite.
  • Alimentos reguladores. Hacen que nuestro cuerpo pueda utilizar convenientemente el resto de alimentos: los formadores y los energéticos. Sin los reguladores, nuestro metabolismo no funcionaría de forma adecuada. Son las frutas y las hortalizas.


Entonces, ¿para recuperar la energía solo debo tomar alimentos energéticos?


En ningún caso. Un exceso de carbohidratos puede provocar graves problemas en tu organismo, desde sobrepeso a obesidad y otras patologías derivadas de la misma.

Podemos mejorar nuestra alimentación de forma cotidiana de forma sencilla y agradable. Esto no solo mejorará nuestro estado de salud, si no que nos devolverá completamente esa energía que notamos que nos falta –pasamos de las grandes comilonas del verano, a un ritmo frenético con espacios de tiempo muy cortos para comer…-.


El decálogo que debemos seguir para que nuestra energía vuelva (según SEDCA)


  • Un buen desayuno, el pilar fundamental para rendir durante todo el día. En esta primera comida, durante la mañana, debemos ingerir el 25% de alimento del total del día.  Por ejemplo, un energético bol de yogurt con nueces, plátano y miel te darán la energía que necesitas para todo el día.
  •  Horarios fijos, para aportar equilibrio a nuestra rutina. Mantén los horarios de alimentación y descanso.
  • Cinco comidas al día que eviten las bajadas de glucosa. Si acortas los tiempos entre una comida y otra, reducirás la ansiedad, la fatiga, y los estados de ánimo negativos
  • Tomar alimentos frescos, en vez de precocinados. Además de fritos, embutidos, y alimentos grasos difíciles de digerir.
  • Jalea real. Este tónico natural aporta la vitalidad que necesitas para metabolizar todos los alimentos, además de aportar bienestar y un sinfín de nutrientes.
  • Dos litros de agua a lo largo del día.
  • Dormir bien. Alrededor de 8 horas, tres horas después de haber cenado, y a una temperatura de 18ºC para garantizarte un descanso planamente satisfactorio.
  • Practicar ejercicio de forma moderada y regular. Una hora de ejercicio moderado al día te permitirá liberar las endorfinas que necesita tu organismo.
  • Realizar actividades placenteras. Pasar un rato agradable y divertido es fundamental para combatir el desánimo y mejorar el estado anímico.
  • Acudir al médico si persiste. Si tras un tiempo realizando los puntos anteriormente citados la falta de energía persiste, consulta a tu médico de confianza.